Foto: Ulrich Schwarz

Ort: Berlin-Lichterfelde
Bauausführung: my Dach-direct, Bernd Becker
Fotos: Jan Schombara, Ulrich Schwarz

Das Dachgeschoss einer Gründerzeitvilla im westlichen Lichterfelde, Berlin sollte zu einer Wohnung ausgebaut werden. Das unterkellerte, zweigeschossige Haus mit Mansarddach wird von verschiedenen Teilen einer Familie in geschossweise unabhängigen Einheiten bewohnt. Der bisher ungenutzte Teil des Dachstuhls sollte mit dem Dachausbau als weitere Wohnung einbezogen werden.

Die charakterstarke Atmosphäre und räumliche Vielschichtigkeit des Dachstuhls sollte mit dem Umbau erhalten und gestärkt werden.

Das Dach ist eine Mischkonstruktion aus Pfetten- und Sparrendach über einem T-förmigen Grundriss. Dabei haben die „Flügel“ des T´s unterschiedliche Breiten, wodurch sich eine abwechslungsreiche Geometrie unterschiedlicher Dachschrägen ergibt. Das Innere wurde als offener Einraum geplant, von dem lediglich das Badezimmer abgeteilt wird. Für die natürliche Belichtung sind straßen- und gartenseitig große Gauben ergänzt worden. Ihre Proportionen sind so gewählt, dass die Dachschrägen, in die sie einschneiden, als übergeordnete Dachflächen erhalten bleiben. Aus demselben Grund sind die Fenster nicht bis zum Boden gezogen, sondern verbinden sich im Inneren mit einer breiten Sitzbank zu Aufenthaltsorten.

Zusätzlich wird die räumliche Wirkung durch zwei möbelartige Einbauten gesteigert, welche die kristallinen Innenformen der Dachschrägen fortsetzen. Sie wandeln die schwer nutzbaren Bereiche unter den Dachkehlen, welche zusätzlich mit Elementen der Tragkonstruktion verbaut sind, zu Regal- und Stauraum um und gliedern die zentralen Wohnnutzungen: Kochen, Wohnen und Schlafen.

Die Verstärkung der vorhandenen Konstruktion erwies sich als unwirtschaftlich, zumal die Dachziegel ebenfalls erneuert werden mussten. Die Sparren wurden vollständig abgebrochen und in der erforderlichen Stärke neu eingebaut. Erhalten wurden die sichtbare belassenen, abgebürsteten Stützen und Pfetten. Gedämmt wurde mit Holzwolle; innenseitig wurden Lehmbauplatten und weißer Lehmputz als Endbeschichtung aufgebracht. Lediglich die Gipskartoneinbauten haben einen Farbanstrich erhalten, während sonst überwiegend die natürliche Struktur der Materialien die “Farbigkeit” des Raumes bestimmen. Von der vorhandenen Mauerwerksgiebelwand ist der Putz entfernt worden. Für den Fußboden sind 27 mm starke und 6 m lange geölte Kieferdielen verwendet worden.

Zusammen mit der herausgearbeiteten Geometrie erzeugen die Texturen dieser Materialien einen lebhaften und vielfältigen Raum – der Raum unter einem Dach, so, wie er vorgefunden wurde - ein wenig weiter gebaut...

Lugar: Berlín-Lichterfelde
Ejecución de obra: my Dach-direct, Bernd Becker
Fotos: Jan Schombara, Ulrich Schwarz

El proyecto contempla reformar el tejado de una villa de finales del siglo XIX. La casa está situada en la parte occidental de Steglitz (Berlín) y dispone de tres plantas y sótano. En la planta superior -una mansarda hasta ahora sin utilizar- se proyecta, además, una vivienda para uno de los miembros de la familia residente. La obra de viguería del tejado da lugar a un espacio complejo del que se pretende potenciar su acentuado carácter.

El tejado es una construcción de vigas de madera que se levanta sobre una planta en forma de T. La diferente anchura de los “brazos“ da lugar a las diferentes inclinaciones del tejado, de lo que resulta una rica geometría. El interior se proyecta como un único espacio abierto del que solo se separará el baño. Se añandirán  grandes buhardillas del lado de la calle y del jardín a fin de obtener suficiente luz natural. Para las buhardillas se han elegido unas proporciones que permiten que la pendiente del tejado permanezca como superficie predominante. Por este mismo motivo, las ventanas no llegan hasta el suelo de la planta y en el interior disponen de un banco ancho en el que poder sentarse.

Además, para potenciar las cualidades del espaio se construirán dos muebles que den continuidad a las nítidas formas que las pendientes del tejado crean en el interior. Los muebles aprovechan la construcción portante transformando la zona de difícil uso que está debajo de la limahoya en una estantería y lugar de almacenaje. Los muebles, al mismo tiempo, dividen los diferentes ámbitos de la vivienda: sala de estar, dormitorio y cocina.

El refuerzo de la construcción del tejado no parece rentable ya que es necesario, en cualquier caso, colocar tejas nuevas. Por este motivo, las viguetas se demolerán por completo y se colocarán otras de grosor adecuado. Los cabios y los postes ahora visibles sí se conservarán. El revestimiento de las paredes en el interior se hará con paneles de barro sobre los que se aplicará un revoque blanco de barro. Únicamente los muebles de pladur recibirán una capa de pintura. Por lo demás, serán los materiales naturales los que determinarán el “color” del espacio. Se eliminará el revoque de la fachada lateral de mampostería. Para el suelo, se utilizarán tablas de pino de 27 mm de espesor y 6 mm de largo.

Las texturas de estos materiales y el resalte de la geometría contribuyen a hacer de la vivienda un espacio vivo y polivalente, el mismo que se encontró antes de las reformas.